jueves, 9 de junio de 2011
Breakfast in Tiffany´s
Holly Goligtly iba en un taxi a la puerta de la conocida joyería a tomarse un croissant y uno de esos fantásticos cafés que compras en los puestos callejeros, no son fantásticos por parecerse a los maravillosos machiatos de Milán sino porque puedes tomar ese café aguado paseando bajo los rascacielos de la ciudad mas cinematográfica del mundo. Si ella tenía sus días rojos, en los que necesitaba escapar y su refugio eran los diamantes de Tiffanys, yo hoy tenía uno de esos días en los que apetece caminar solo relajarte paseando la ciudad y darte un pequeño capricho. Sustituí el café por un helado de vainilla con cucurucho de chocolate( puestos a ser goloso lo mejor es hacerlo a lo grande) y cambié los escaparates de la 5ª Avenida por los de una librería. Si para Marilyn los mejore amigos eran los dimantes para mi lo son los libros y nada mejor que degustar ese helado delante de tantas tapas brillantes, de tantos tipos de letras y esas portadas que te abren la puerta a nuevos mundos.
Una vez terminado mi dulce capricho entré dispuesto a perderme entre montañas de libros y como soy hombre de costumbres mi primera mirada siempre se dirije a la arquitectura y el arte, grandes libros de papel satinado llenos de imágenes que al verlos me dan ganas de colocarme un pasamontañas y convertirme en ladrón de libros. Pasando las hojas el tiempo pasa y mi mente viaja entre las nuevas viviendas bioclimáticas y las soluciones constructivas de los proyectos de paisaje. Los imagino en mi estantería o haciendo torres sobre mi mesa, haga lo que haga siempre están rodeándome, esperando a que los abra y nos perdamos juntos. Hoy voy de la mano de un estafador alemán cuyas confesiones escribió Thomas Mann y que por ahora me tiene soñando con un balneario lleno de viejas damas rusas que pasean sus aristocráticas cabezas por europa ajenas a su propio fin.
No soy un lector snob, no busco la excelencia a través de títulos sólo accesibles a una supuesta élite cultural que deciden que hay que leer y que no, aunque de vez en cuando me gusta caer en la languidez de los poetas del XIX . Tengo suerte y la propia vida ha ido poniéndome en las manos títulos maravillosos, a veces es un libro que me llama la atención en una de las estanterías de mi casa o en una librería, otras un título que hace la imaginación volar y en ocasiones es una mano amiga la que pone sobre la palma de mi mano un libro. Ese momento siempre es agradable, no sólo por el placer que te aporta un buen libro, sino por saber que una persona te conoce lo suficiente como para darte un libro sabiendo que te va a gustar. Yo
Dedicaré el fin de semana a leer y escribir, dejando que las horas pasen entre las páginas de los libros y acordándome de unas piragüas descendiendo por el Ebro. Ésta vez no puedo estar allí, pero la próxima no faltaré.
lunes, 6 de junio de 2011
ATARDECER SOBRE EL EMBALSE
Un coche, una carretera con curvas y mi persona se convierten en una mezcla explosiva si las juntamos, aunque pese a mi agobio al volante y a una gran ayuda en el trayecto nocturno, puedo decir que me paseé por la subbética cordobesa sin incidentes.
Todo viaje tiene un inicio y éste comienza en Córdoba, tras degustar las famosas patatas al "pelotón" empezó la aventura en busca de un poco de campo y tranquilidad. Obviamente nos equivocamos de salida pues mi sentido de la orientación es pésimo lo que nos hizo dar una vueltecita por algunas de las rotondas de Lucena, pero tras ese pequeño percance llegamos al hotel, un edificio sencillo que recuerda a la arquitectura andaluza y que se abre al increíble y verde pantano de Iznajar. Tras el consabido papeleo y un recorrido por toda la planta en busca de una habitación con nombre de pedanía llegó un merecido descanso una vez oscurecida la habitación por la persiana y que terminó en la piscina que presumía de azul frente al verde del pantano.
En ese remando de paz nos vimos invadidos por un grupo de ingleses que se afanaban en organizar una fiesta benéfica que comenzaba con una venta de cuadros de una preciosa gana de colores Titanlux, la parra del patio debería estar asutada ante ese despliegue de "arte". Ante la perspectiva de señoras inglesas llenas de lentejuelas nada mejor que una escapada a Priego de Córdoba, un pueblo precioso invadido por niñas vestidas de fiesta y pequeñas mantillas colocadas sobre moños falsos. Parecía el principio de una película de terror, en el momento menos pensado esa pandilla de niñas pondrían sus ojos rojos y nos perseguirían hasta darnos muerte en su famosa fuente del Rey. Al final la sangre no llegó al río y bajo el castillo probamos un flamenquín delicioso antes de seguir con el paseo bajo un cielo brillante y lleno de estrellas.
El camino hacia Zuheros era precioso, lleno de olivos y amapolas, aunque todas rojas. En un pico se eleva el castillo, un pequeño torreón rodeado de casas de cal blanca que son la puerta del parque natural de la subbetica, donde nos dimos una buena caminata entre flores, caminos escarpados y un riachuelo que de vez en cuando dejaba de estar seco para regalarnos el murmullo del agua. No hay nada como estar rodeado por la naturaleza para sentirte en paz con el mundo y cargar fuerzas. Aunque una buena caminata merece una buena comida, unas habichuelas con perdiz, dos quesos típicos de la zona y un solomillo relleno pusieron el broche a una escapada fantástica.
Próxima parada Lisboa...
sábado, 4 de junio de 2011
Bonsais y obras maestras
Coincidiendo con la visita de la comisión por la capitalidad europea a ésta mi ciudad en el exilio, las exposiciones y los actos culturales se multiplican mostrando la mejor cara de una ciudad ya de por si preciosa. Después de una mañana trabajando la tarde prometía ser tranquila y reposada, pero decidí lanzarme a la calle a ver la exposición de bonsais que todos los años hace una asociación cordobesa. Es sorprendente ver esos pequeños arbolitos que con tanto mimo se moldean, esculturales y delicados nos dan una visión de lo que entraña la sensibilidad japonesa, donde la belleza se esconde en los pequeños gestos. Siento fascinación por ellos y algún día volveré a tener uno.
Acababa de llegar a casa cuando me llamaron para visitar una exposición a la que no pude decir que no. 12 obras maestras de la pintura proyectadas en tres dimensiones en zonas emblemáticas de la ciudad. Cuadros en movimiento acompañados de música conseguían transportarte al interior del propio cuadro y tener una visión distinta del arte. Un recorrido que sirvió para constatar que cuando a la ciudad le gusta algo se lanza a la calle. Anoche no se celebraba la victoria de un mundial de futbo sino la ilusión por mostrar una ciudad llena de cultura, si bien muy alejada de las grandes capitales pero que es capaz de demostrar una gran sensibilidad no sólo a sus historia sino también a todo lo relacionado con el arte.
El recorrido comenzó en la Plaza del Potro donde proyectaban Saeta, de Julio Romero de Torres acompañado de sones de semana santa mientras las figuras se movian mostrando cada detalle. Como ese siguieron el resto de las obras, La Santa Cena de Leonardo desgranando sus secretos a los sones de música de cámara o la grandiosa Venus de Boticcelli, mostrando su belleza en uno de los patios del Palacio de Viana. La noche seguía mientras un sorprendente Entierro del Conde de Orgaz bailaba ante mis ojos, o una bellísima Joven de la Perla me miraba a los ojos con esa expresión triste y sorprendida.
No se si la ciudad conseguirá ser capital europea de la cultura en 2016, sin duda sería un gran aliciente para una ciudad que gracias a la gestión de su ayuntamiento tiene una deuda exorbitada que costará mucho ir pagando. Pero se consiga o no se consiga la ciudad ya ha demostrado de lo que es capaz.
http://vimeo.com/16964199
Acababa de llegar a casa cuando me llamaron para visitar una exposición a la que no pude decir que no. 12 obras maestras de la pintura proyectadas en tres dimensiones en zonas emblemáticas de la ciudad. Cuadros en movimiento acompañados de música conseguían transportarte al interior del propio cuadro y tener una visión distinta del arte. Un recorrido que sirvió para constatar que cuando a la ciudad le gusta algo se lanza a la calle. Anoche no se celebraba la victoria de un mundial de futbo sino la ilusión por mostrar una ciudad llena de cultura, si bien muy alejada de las grandes capitales pero que es capaz de demostrar una gran sensibilidad no sólo a sus historia sino también a todo lo relacionado con el arte.
El recorrido comenzó en la Plaza del Potro donde proyectaban Saeta, de Julio Romero de Torres acompañado de sones de semana santa mientras las figuras se movian mostrando cada detalle. Como ese siguieron el resto de las obras, La Santa Cena de Leonardo desgranando sus secretos a los sones de música de cámara o la grandiosa Venus de Boticcelli, mostrando su belleza en uno de los patios del Palacio de Viana. La noche seguía mientras un sorprendente Entierro del Conde de Orgaz bailaba ante mis ojos, o una bellísima Joven de la Perla me miraba a los ojos con esa expresión triste y sorprendida.
No se si la ciudad conseguirá ser capital europea de la cultura en 2016, sin duda sería un gran aliciente para una ciudad que gracias a la gestión de su ayuntamiento tiene una deuda exorbitada que costará mucho ir pagando. Pero se consiga o no se consiga la ciudad ya ha demostrado de lo que es capaz.
http://vimeo.com/16964199
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