jueves, 29 de julio de 2010

Te quiero Barcelona!!!


El viaje termina sonriendo al descubrir que esa ciudad que veo desde el avión y que tan bonita me parece es Córdoba, iluminada en la oscuridad de la noche, con mis piernas apretujadas en el estrecho asiento.
Cuando estás en el aeropuerto a las 10 de la noche y te dicen que el vuelo se retrasa todo lo peor pasa por tu cabeza, aunque pensándolo bien frente al calor insoportable que hace en Sevilla unos días más en Barcelona no serían mala idea, pero mi querida linea Low Cost al final consiguió poner un avión. Podría escribir líneas y líneas sobre como la gente confunde low cost con bussines class o cómo pagas un dineral por un billete "barato" y te tratan fatal, prefiero hablar de una semana estupenda y una ciudad que me enamorado.
He escuchado como los guijarros se mecen con las olas de un mar azul, he paseado mi panamá en muy buena compañía por las calles de un pueblo precioso. He visto, oido, sentido, aprendido y sonrojado.
Me he llenado de modernura en una ciudad dónde la gente explota su creatividad bajo las chimeneas de Gaudí, me he quedado frente a un escaparate como un niño viendo mil tipos de chocolates y me he sorprendido ante una ciudad llena de rincones.
Tres reencuentros, tres personas, tres instantes. Una conversación en la playa, una en una loma verde y otra con un mojito en la mano. Mil historias han pasado y mucho me he reido, siempre con la cámara a cuestas. Volveré pronto!!!

jueves, 15 de julio de 2010

EL ENCANTO DE LAS PEQUEÑAS COSAS

El Bonsai es el paradigma de lo pequeño, pero a la vez tiene la capacidad de expresar muchísimo y concentrar el espítitu de un árbol en el tamaño de una botella. Cada detalle de éstos arbolitos es capaz de tenerme embelesado horas y sin duda son un claro ejemplo de la sensibilidad japonesa.

Yo tenía uno al que tenía mucho cariño, pero me fui de vacaciones y quien se encargaba de regarlo no lo hizo así que cuando volví estaba seco. Cuando tenga mi propia casa, depués de poner la cama lo siguiente en entrar será un bonsai.

Como ellos hay muchas cosas que a simple vista pasan desapercibidas, pero que al verlas nos hacen sonreir. Parece que en la vida sólo es importante lo que llama la atención, el protagonista de una película, el coche más potente o la frivolidad de las millonarias del programa de la Sexta(totalmente detestable, un día le dedico un blog).

Frente a eso nos encontramos un magnolio en flor (nunca me canso de mirarlas), la esquina desgastada de un edificio de piedra o un azulejo abandonado en una obra. Frente a las demostraciones de amor exageradas, los amigos para siempre y el a ver si nos tomamos un cafe tenemos los pequeños gestos, esa sonrisa que delata que están contentos de vernos o esa mano que te ayuda a levantarte. Nunca he creido en los gestos exagerados, prefiero fiarme de esas personas que sin hacer ruido te ayudan, que cuando realmente las necesitas están ahí. Como dice una amiga mía, cuando quieres fiesta todo el mundo se apunta pero cuando realmente necesitas algo salen en estampida.

Hoy no llevo un buen día, pero buscar detalles en la vida me ayuda a volver a sonreir. Mirad por la ventana y ved como el sol del atardecer hace brillar al edificio de enfrente...

viernes, 9 de julio de 2010

CULTO AL CUERPO


Después de una tarde en la piscina de mi gimnasio el tema me vino a la mente sin tener mucho que pensar. Lo más fácil es decir que sólo son cuerpos, que su obsesión por su cuerpo es absurda y que al final lo importante es lo que hay en el interior. Después de verme en bañador todos éstos pensamientos vienen a mi cabeza después del desfile de abdominales marcados, cuerpos bronceados y bañadores pequeños.
Me contarón que en un autobús vieron a un musculitos leyendo un libro de un filósofo del XIX, no sólo son guapos, también son listos. Por eso mismo frente a la crítica fácil y manida de anteponer el intelcto a la obsesión por el cuerpo voy a darle la vuelta a la tortilla.
Intento ir al gimnasio, aunque sin muchos resultados, se que me falta la fuerza de voluntad necesaria  para conseguir que mi barriga pase a mejor vida, yo em resigno nunca tendré el cuerpo de un modelo de CK. Un pensamiento triste viniendo de una persona a la que le gusta cultivarse y sabe realmente que la imagen es sólo imagen, pero para que engañarnos, queremos vernos mejor.
Creo que es importante cultivar tu cuerpo del mismo modo que cultivas tu mente, en el término medio está la virtud. No por lo demás, es absurdo matarte en un gimnasio sólo para que alguien se fije en tí, ¿pero no es lo mismo que demostar tus conocimientos sobre cine independiente en una reunión de modernos?.
Las barriguitas son sexys y hay que quererse tal y como somos, pero ¿nos imaginamos al David de Miguel Ángel sin su escultural cuerpo?

lunes, 5 de julio de 2010

ARQUITECTUAS INCOMPRENDIDAS


Hoy en día la arquitectura ha pasado a convertirse en una marca de moda, todas las ciudades quieren tener un Ghery o un Calatrava, igual que las damas de la alta sociedad quieren lucir un Valentino o un Chanel. Nos encontramos ante una vorágine de concursos hechos para las estrellas, las cuales se contentan con presentar esbozos de una arquitectura que hace tiempo que olvidaron. ¿Solo por ser curvo y de titanio ya es una buena obra?. El dinero fluye para llenar las ciudades de éstas obras, que normalmente siguen inacabadas por sus disparatados presupuestos o bien paradas porque a sus vecinos no les gusta.

Lo "moderno" asusta, sobre todo en las ciudades más históricas, cuenta mucho desprenderse del peso de la balaustrada. Es el caso de éste puente que cruza silencioso el Guadalquivir por Córdoba. Lo que para mí es sencillo y austero para la mayoría de los ciudadanos es un horror de hierro oxidado que nada tiene que ver con el magnífico Puente Romano. La arquitectura sigue sin llegar a la gente, salvo en sus formas más mediáticas y aunque es cierto que se hace muy mala arquitectura también hay construcciones que con el tiempo estoy seguro que formarán parte importante de las ciudades, dejemos pasar el tiempo.

Siempre digo que las ciudades las conozco mirando a los tejados y cuando alguien me cuenta lo mismo sonrio, es fantástico saber que hay gente que disfruta de la arquitectura, del barroquismo exultante a la mediática novedad.

¿Quién se viene a mirar los tejados?