
Yo voy a la ópera con mi pajarira. Puede parecer un acto esnob, pero para mí es pura frivolidad, ¿cómo voy a ir sino a contemplar una escenografía de Zefirelli?. Ante el barroquismo visual yo impongo mi barroquismo persona, no el de las vírgenes sevillanas cargadas de oropeles, sino el de la sociedad francesa del miriñaque que acudía a la ópera a dejarse ver y mirar. No se trata pues de un mero ejercicio de contemplación artística, sobre todo si la soprano destroza la obra, sino una investigación visual en busca de lo peculiar dentro de una ciudad que no sabe muy bien como ubicarse en un acto de tan elevada sensibilidad.
Mucho que ver y más que criticar, sobre todo cuando al pasar por el vestíbulo las miradas se disparan, ¿nunca han visto una pajarita?, quizás debí venir con traje de nazareno, estoy seguro que eso les habría resultado más familiar. Pero no todo el minte es orégano y más allá de las entradas regaladas a los miembros del las múltiples institutciones que pueblan la ciudad y lo que se piensan es que están en una recepciónen la embajada inglesa, encuentras miradas que delatan la emoción que acaban de sentir al escuchar el "Sempre libera".
Ya no existe la etiqueta, todo se ha liberalizado, por lo que una pajarita puede ser tan impropia como una camiset, sin embargo son éstos pequeños gestos los que te hacen auténtico. Algunos dirían que iba demasiado elegante para ese evento, yo simplemente digo que iba suficientemente YO como para sentirme cómodo. Pues al final sólo se trata de mostrarte tal y como eres y yo soy pura pajarita. No busco que me entiendan ( yo jamás entenderé porqué inventaron las camisetas sin mangas), pero un momento especial para mí requiere una indumentaria especial.
En definitiva, disfruto paseándome con la pajarita por mi querido polígono, donde miradas de curiosidad se levantan a mi paso, sin maldad ninguna pero seguro que al verme piensan que hago yo de esa guisa por un barrio donde la bata y las zapatillas de estar por casa son las reinas, ¿llegué yo de otro planeta?...
Nunca supe hacer el nudo de la pajarita, mucho más difícil que el de la corbata.
ResponderEliminarPensaba que era el único que abominaba de las camisas de manga corta.
ResponderEliminar